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John
Taylor
El es uno de los civiles del grupo. Cuando no está
de expedición, trabaja en el departamento de electrónica
en una fábrica de partes automotrices "Solucionar problemas
y arreglar cosas es mi tarea. Este es uno de esos empleos a los que
llegas porque alguien no hizo bien las cosas, entonces te llaman preguntando
si tu puedes arreglarlo y si lo logras, pues ya tienes un nuevo trabajo"
Johnny
empezó a explorar cuevas hace cuatro años. Un día
el plan era escalar unas montañas, pero al llegar ahí
con sus amigos, vieron que no sería posible por el mal tiempo
"¡Vaya, trajimos todas estas cuerdas para nada! ¿por
qué no hacemos algo para usarlas?" Y decidieron entrar a
una cueva cercana: Eldon Hole en Derbyshire, Inglaterra.
Desde
entonces no ha parado de hacerlo. La espeleología se ha convertido
en una parte muy importante de su vida porque "cuando estás
en una cueva lo primordial es cuidar de ti mismo. Saber por donde vas
a pisar y el equipo que tienes que usar, son dos cosas que nunca debes
minimizar. Aprendes a ser mas responsable y equilibrado en cuanto a
tus decisiones, porque sabes que tu vida puede depender de lo que elijas".
En este sentido, Johnny se refiere a que lo que pasa en las cuevas tiene
una enorme similitud con la vida diaria, "en ella también
tienes que tomar decisiones de las que dependen otras cosas y cuando
es entonces cuando pones mucha atención en el lugar donde vas
a poner los piés."
El
trabajo en equipo no es sólo necesario, para Johnny es también
algo bueno por que "En las expediciones siempre hay alguien que
coordina al equipo, pero eso no es lo único que lo hace un verdadero
trabajo en conjunto, para mi la verdadera diferencia es la confianza,
es muy alentador poder confiar en la gente y saber que ellos también
confían en ti".
Pero
las expediciones tienen motivos especiales en cada uno de ellos y, aún
cuando hay generalidades, todos encuentran una buena razón para
no perdérselas y para este hombre las cuevas no son sólo
cuestión de hacer algo más en la vida, son también
las razones que lo llevan a hacerlo y "yo tengo dos gustos especiales
con la espeleología: uno es el riesgo que corres porque sí
es un trabajo duro, que requiere de toda tu concentración y empeño
para que salga bien; el otro lado es la belleza, la emoción que
sientes al encontrar un lugar completamente extraño al que acabas
de dejar atrás, un lugar que nadie ha pisado antes que tu y que
además es bello y está ahí solo esperando a que
tu lo descubras".
Le
brillan los ojos cuando nos platica de una expedición en Estambul
"iba caminando por un pasaje muy estrecho, cuando salí a
una cámara. Al levantar la vista me encontré con un espacio
maravilloso, con la luz y las proporciones perfectas para ser sencillamente
hermoso".
¿Qué
hace Johnny cuando no está en su trabajo o en las cuevas? "Escalar
es la otra cosa que mas me gusta hacer, tengo un lugar en Inglaterra
que me encanta porque hay unas montañas maravillosas, y además
también hay cuevas", dice sin poder evitar una gran sonrisa.
Como la mayoría de estos expedicionarios, es su primer viaje
a México y, también como todos ellos, le fascina lo que
ha visto aquí "Recuerdo que mi padre me hablaba de los indios
americanos y me contaba como eran y su forma de mirar y caminar. El
otro día iba bajando por un camino y vi a dos indígenas
que venían hacia mi y recordé esos relatos, pero cuando
se acercaron supe a que se refería mi padre cuando decía
que los indios miran diferente". Él se siente bien en este
lugar "Sobre todo me siento seguro. Aquí la gente siempre
te mira a los ojos, eso me da mucha confianza y tengo la impresión
de estar en un lugar seguro, es una sensación reconfortante".
Johnny
se levanta por otra cerveza, pero antes le pregunto si quiere mandar
un mensaje especial por la red, lo piensa un poco y dice:
- Para Mel Howard y Malc: ¡voten por mi, estoy en la página
web¡
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