El Árbol Bastardo
Nos propusimos encontrar el nombre científico y el indígena de esta espinosa planta que crece en la región, antes de terminar la expedición.

De hecho, los espeleólogos la consideran su segundo enemigo después de la lluvia y la cerveza caliente. De hecho, es una muestra de que una interesante cueva está por los alrededores. Sus espinas son malas, muy dolorosas y extemadamente puntiagudas.


El árbol Bastardo y el pozo.
Hoy sólo teníamos una cosa en nuestras mentes y era dirigirnos al suroeste, entre la cueva Coahuatichan y la "Sin nombre", donde ayer por la tarde vimos ese conjunto de cuevas. Paz, Luggar y yo, entramos a la primera cueva.

Sin ningún problema avanzamos hasta los 50m. Todos estamos muy emocionados porque esta cueva inexplorada se ve muy grande. De repente la cueva termina y...bingo! Un gran hoyo negro estaba ahí, frente a nosotros.

Paz tomó una piedra y realizó la prueba de la gota. La piedra tardó casi tres segundos en caer y, de acuerdo a nuestros cálculos, esto significa que el pozo que vimos, tiene alrededor de 30 ó 40 metros abajo. Nunca esperamos encontrar uno tan grande como éste, por lo que no llevamos escaleras ni lo necesario para bajar.

Volveremos a explorar esta cueva, pero estamos muy felices porque podemos estimar que descubrimos cerca de 80 metros de una cueva desconocida y lejana. Antes de irnos decidimos echar un vistazo a la cueva de junto.Desafortunadamente en la entrada estaba un Árbol Bastardo!. Tuve que luchar un poco con él hasta que me espiné, pero logramos entrar. Iría yo a uno 8 metros, y me caí como tres metros más.

La recompensa fue encontar una gran fosa de agua. En otra ocasión me gustaría regresar y zambullirme en esta cueva. La jornada fue muy prometedora y en el camino de regreso nos relajamos bastante, preguntándonos como deberíamos llamar a la nueva cueva y bromeando de nuevos nombres basados en la armás de destrucción másiva, pero creo que eso no tendría mucha popularidad.

Jonathan