Las historias de hoy:
John "Lugger" Thorp: Entrevista.

La puerta cerrada en Alpazat.

No dejen de visitar la galería de fotografías y néditas de la cueva de Alpazat.

 

 


La puerta cerrada en Alpazat
Ignorando en qué continente se encontraban, los del equipo hard-core de Alpazat, finalmente despertaron y lentamente se dieron cuenta de que estaban en México: "¿qué sucede en México? Mm... ¡Ah sí! Estamos en una expedición espeleológica en Alpazat, si claro, es cierto." Se decían entre sí.

 
La cortina de estalagmitas en Alpazat  

Entonces, hicimos un plan para enviar un equipo a checar el sifón, fotografiarlo y explorarlo. Tony y yo trazamos una línea de abeja hacia el sifón, el nivel de agua estaba un metro más abajo que el día anterior. Nos emocionamos tanto que nadamos 25 metros y luego otro tanto más hacia el techo, esperando poder pasar a un nivel más alto. Esto no era precisamente lo más seguro para seguir explorando la cueva, pero si parecía bastante divertido.

Al poco rato, regresé con John, Nikki y Oyvind para realizar una sesión de fotos por la entrada del sifón. Oyvind y Nikki manejaron las cámaras y John y yo trabajamos con los flashes. Mientras esto sucedía, yo me enredé entre la línea de buceo y la de rescate…

Confusos por haber perdido momentáneamente a Kev, lo encontramos haciendo malabarismos con los flashes.
- ¡Puse el flash en una caja y salió a flote! Exclamó maldiciente y tembloroso. Entonces nadó hacia el otro lado del pasaje, en donde jugueteó un poco más con sus flashes y después empezó a hacer sonidos guturales mientras maldecía.

  - ¿Estás bien Kev?
  - ¡No!
  - ¿Necesitas una mano?
  - No, voy a estar bien hombre, es sólo que la línea de buceo…. glug…. estoy bien, ¡carajo! ¡el cable telefónico!… glug.

 
  Dos valientes exploradores verifican el estado en el que se encuentra el sifón de Alpazat

Con una ligera hipotermia que Kev y yo contrajimos por quedarnos flotando alrededor del sifón, la foto finalmente fue tomada.

La siguiente foto se tomó tres metros arriba, antes de llegar al sifón, y allí fue donde deslumbré a John con un flash que estaba defectuoso.

  - ¡Gracias Kev!

Poco después subimos con el equipo que estaba explorando: Tony y Aitch, quienes rotundamente se negaban a documentar el pasaje por el cual habían descendido. ¡Tuvieron un encuentro con unos murciélagos que los hicieron correr! A partir de aquí, el recorrido empezó a estar un poco tenso, sobre todo por que la comunicación se había reducido a cero, en este pasaje lleno de ecos. Aún cuando no estábamos disponibles para coordinar una sencilla foto, logramos tomar la última foto al gritarle a Oyvind, nuestro fotógrafo Noruego y correr como guajolotes despavoridos equipados con un flash.

 
Nikki escalando.  

Congelados y bastante aburridos, seleccionamos el sector 5 y caminamos hasta la cueva Bivi. Al levantar todo el campamento y llevar las cosas colina arriba, realizando un gran esfuerzo terminamos por extirpar varias semanas de campamento.
Habíamos convencido a un colectivo para que nos recogiera en bar de Rosa a las 6:30, pero cuando llegó, nos dijo que iba en la dirección opuesta, por lo que tuvimos que pedir aventón al primer vehículo que pasó rumbo a Cuetzalan.

Al fin y al cabo, había sido un buen día. Alpazat está por ahora cerrada, pero el este equipo está por dar un golpe en Tepetzala, por lo que no dejen de seguir esta secuela..

Dinamitado por Kev
Asustado por los vampiros