Las historias de hoy
Viaje al lado equivocado de la tierra y de regreso.

Cuevas y Ollas

Kevin Welch: Entrevista


Viaje hacia el lado equivocado de la tierra y de regreso.
Despues de padecer una horrible cruda, tuvimos que despertar frente a la horrible realidad: el reporte del clima anunciaba tormentas tropicales. La mala nueva tenía a todo el equipo murmurando algo malhumorados en la terraza del hotel mientras el tiempo se cubría y todos nos preguntabamos qué ibamos a hacer.

Nuestro estado de animo mejoró con las noticias que recibimos por la tarde, ya que el clima había mejorado significativamente en relación a las predicciones de la mañana. Nikki, Kev y yo empemzamos a empacar y a planear una nueva salida. Oyvind, que ya se había levantado, decidio cumplir con su promesa de la noche anterior de hacernos el honor de acompañarnos en nuestro viaje.

   
  Encuentro cercano entre Kev y un Amblypygido.  

Logramos llegar sin ningún problema a la terminal de colectivos acompañados por Maru quien realizó una labor extrordinaria preguntando cúal sería el mejor transporte que nos llevaría a Tepetzala. Además nos salvó de un granjero que nos estaba acusando injustamente de haber lastimado una cabra suya, explicándole que nosotros jamás habíamos pasado por su terreno.

Oyvind intrépidamente se colocó su casco y entró a la cueva. Su espíritu aventurero empezó a mermar al nosotros encontrar a un amblypígido. Nunca sabremos si fue el horrible insecto que encontramos o más bien lo que él mencionó acerca de ya no querer mojar más sus pantalones, lo que lo hizo dejarnos en ése punto de la entrada al sistema y se fue de regreso a Cuetzalan.

Durante nuestra exploración previa, habíamos pasado un área de pasaje que tenía tendencia a crear un sifón con mucha facilidad, por lo que con un clima bastante indeciso en la superficie, decidimos ser extremadamente cuidadosos con esta sección río abajo dentro de la cueva. Nuestra cautela no pudo evitar un turbio río al que nos enfrentamos despues de casi dos horas de exploración. Apretamos el paso y llegamos al punto que habíamos alcanzado en la exploración previa y empezamos a explorar. La corriente no parecía cejar por lo que continuaba y continuaba. Seguimos avanzando muy al tanto de cómo iba subiendo el nível del agua, teniendo en mente aquel pasaje con tendencia a inundarse.

Todos conicidíamos en que muy pronto íbamos a encontrarnos con un sifón, ya que el techo estaba cada vez más bajo y no había ningún tipo de flujo de aire. Fue justo en este punto en el que por el extremo derecho pudimos ver una poza, la cual jalaba una fuerte corriente de aire por el pasaje. Felices al constatar que el pasaje continuaba, pero también bastante involucrados con el posible riesgo de inundación decidimos dar la media vuelta y empezar a levantar los datos del nuevo trecho que ya habíamos explorado.

Confortablemente en nuestros sacos bivi, con comida en la estufa, y una botella de aguardiente local, nos pusimos a descansar y a comentar lo explorado. Fue justo en este punto en el que se nos ocurrió la idea de denominar este nuevo trecho que habíamos explorado como "el lado equivocado de la tierra". A ojo de buen cubero, les puedo decir que levantamos datos de aproximadamente 620m de pasaje nuevo, por lo que tomando en cuenta los 357m anteriormente conocidos, aumentamos de dos terceras partes el largo de la parte conocida de la cueva.

Felices ante este día de labor, bostezé y me acosté para dormir.

Johnny